Aprende a hacer un RCP de forma correcta

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Aprende a hacer un RCP de forma correcta

¿En qué consiste la conocida maniobra RCP? En este post vas a poder aprender a hacer esta técnica de Reanimación Cardiopulmonar que, correctamente practicada, ¡puede salvar vidas!

Aunque contemos con la seguridad obligatoria en nuestras instalaciones (piscina, spa o similar), mediante socorristas o personal médico, disponer de unos conocimientos básicos sobre salvamento pueden servirnos de ayuda en un momento crítico en el que puede estar en juego la vida de algún usuario.

La famosa maniobra de Reanimación Cardiopulmonar, en realidad es aplicada a cualquier situación en la que el afectado resulte inconsciente y no respire espontáneamente. Cuando se dan estos factores, ¡hay que ponerse en marcha con rapidez!

  1. Lo primero, es detectar la parada cardiorrespiratoria. Para saber si la persona está consciente, has de acercarte a ella y zarandearla, siempre con suavidad. Preguntarle si está bien, si nos oye. Si vemos que no responde, hay que pedir ayuda y acto seguido colocar a la en la posición de reanimación: boca arriba, con brazos y piernas alineados y el tórax siempre al descubierto.
  2. Comprueba si la víctima respira. Para ello, lo primero es mantener abiertas las vías respiratorias. ¿Cómo consigo esto? Muy sencillo: tumbado boca arriba, coloca una mano sobre su frente a la vez que tiras del mentón hacia arriba. Así liberamos la lengua por si se encuentra obstruyendo las vías respiratorias. Tendremos que comprobar durante al menos 10 segundos si así respira. Debes fijarte en estos 3 aspectos:
  • Observa si su pecho sube y baja, señal de que respira.
  • Escucha sonidos típicos de respirar.
  • Al acercar el oído a la boca de la víctima, también puedes sentir si sale calor o no, procedente del aire expulsado, lo que sería señal de que respira.

  1. Si respira, colócala en posición lateral de seguridad (conocida como maniobra PLS), tumbada sobre su costado izquierdo. Pide ayuda, y comprueba cada poco tiempo si continúa respirando.
  2. Si no respira, comienza a realizar 30 compresiones torácicas, con los codos estirados, sobre el pecho de la víctima. Por cada 30 compresiones, dos insuflaciones de aire (con el mentón siempre hacia arriba y comprobando que la lengua no obstruye las vías respiratorias). 30:2 es la proporción que debes llevar.
  3. El ritmo debe ser de unas 100 compresiones por minuto. No pares hasta que la víctima reaccione, o hasta que llegue ayuda. De esto puede depender la vida de la persona que estamos tratando.

Con todos estos pasos, si nos encontramos en una emergencia podremos salvar a la persona afectada o, al menos, mantenerla respirando y con el corazón funcionando hasta que llegue ayuda especializada.

Recuerda siempre que en los horarios de descanso del personal de las instalaciones, ¡el baño es responsabilidad del usuario! Así que no está de más conocer un poco a fondo en qué consiste la RCP.

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