La subida del precio del cloro

Cloro

La subida del precio del cloro

El comúnmente conocido cloro, el hipoclorito de sodio (NaOCI), es un compuesto que se utiliza para purificar superficies, blanqueamiento, eliminación de olores y desinfección del agua, como en las piscinas.

¿Por qué han subido los precios del cloro para las piscinas?

La subida del precio del cloro tiene su origen en una falta de previsión y de adaptación a una nueva normativa europea.

El 11 de diciembre de 2017, entró en vigor una normativa de la UE que obligaba a cerrar por motivos medioambientales, aquellas fábricas que no hubiesen cambiado la tecnología de producción.

Tenían que pasar de producir el hipoclorito sódico de “celdas de mercurio” (más contaminante) a “celdas de membrana”, que es lo que cumple con la nueva normativa ambiental europea.

En realidad, se trata sencillamente de dejar atrás formas de producción que incluyen el mercurio, clasificado como muy tóxico, por otros procesos más limpios y sostenibles.

Falta de previsión

Las consecuencias no se han hecho esperar. Seis de las diez plantas productoras de cloro en España han cerrado.

Además, el suministro de cloro ha caído en un 75%, locual lógicamente ha supuesto un aumento importante del precio de este producto que ya están notando todos los compradores y usuarios.

Cierto temor al desabastecimiento

El cloro, por su composición química, es difícil de exportar, ya que no se transporta por mar, y cualquier forma de importarlo genera gastos excesivos.

Hasta que los productores españoles se ajusten a la nueva normativa, habrá que pagar el cloro más caro si queremos abrir nuestras piscinas, mientras se estudian otras maneras de ‘emergencia’.

Entre ellas, en algunas comunidades autónomas se plantean producirlo ellas mismas. También existe el llamado ‘cloro chino’, que aparece en forma de cloro sólido (pulverizado) pero que es una opción poco o nada deseable y recomendable.

Alternativas más sostenibles

Como usuarios y/o compradores de cloro, debemos saber que existen otras alternativas más sostenibles y económicas en el mercado.

Algunas son el oxígeno, los ultravioletas (U.V.A), el bromo y la electrólisis salina. Esta última es la técnica más extendida en Europa por sus muchas ventajas frente al cloro tradicional y las otras alternativas.

La electrólisis salina se basa, sencillamente, en desinfectar el agua mediante sal común. De hecho, muchas son ya las piscinas ‘de agua salada’ que cada verano se suman a esta alternativa.

¿Cómo funciona? La sal se transforma en hipoclorito sódico disuelto en el agua, lo que desinfecta perfectament

¿Tienes alguna duda? ¿Necesitas ampliar la información? ¡No dudes en contactarnos sin compromiso.

Tags:
1Comment

Post A Comment

Paste your AdWords Remarketing code here