¿Cómo hacer una piscina natural?

¿Cómo hacer una piscina natural?

Las piscinas naturales están siendo tendencia estos últimos años, y además, construir una bonita piscina natural en tu jardín es mucho más fácil de lo que parece.

¿Cómo es una piscina natural?

Las piscinas naturales se caracterizan por ‘mantenerse solas’, es decir, no necesitaremos de productos químicos o de un gran mantenimiento para tenerla a punto todo el año. Por eso, son las piscinas ecológicas por excelencia. Son las piscinas más sostenibles de entre la variada gama que se nos ofrece en el mercado.

Otro de sus grandes puntos a favor es el diseño, ya que es uno de los más exóticos y bellos que podemos encontrar. Sobre todo, da la sensación de estar en un lugar paradisíaco de aguas tranquilas y cristalinas.

Ahorrarás en agua, ya que no es necesario vaciar estas piscinas naturales, sino simplemente rellenar la cantidad de agua que se haya podido evaporar.

¿Qué necesitas para poner en marcha tu piscina natural?

Lo primero es saber que para poder renunciar a los productos químicos presentes en el mantenimiento de una piscina común, debemos de integrar un sistema de depuración natural.

Sólo mediante una buena instalación de estos ‘filtros naturales’ conseguiremos evitar el denominado efecto de ‘eutrofización’, que no es más que los problemas derivados de un agua sucia. Insectos, restos vegetales, formación de algas, grasa y suciedad de nuestra piel… Todo esto va a parar al agua de la piscina, generando amoníaco y otros compuestos. Esto es lo que puede terminar generando ciertos patógenos, además de la falta de transparencia del agua, como bacterias perjudiciales para la salud.

¿Cuáles son estos filtros naturales y cómo funcionan?

Necesitaremos plantas, y filtros a partir de grava y arena. El proceso lo podemos imaginar como el natural presente en la naturaleza, en un río de montaña. El agua está en movimiento constante, siendo filtrada por esta grava y por las plantas que hayamos seleccionado.

Estos elementos son los responsables de generar un proceso natural de filtrado, para evitar bacterias, suciedad y amoníaco en nuestro agua.

  • Deberemos dividir la piscina en dos áreas: la de baño y la de regeneración.
  • En el área de regeneración se instalarán las plantas y los filtros de materiales naturales, encargados de mantener el agua limpia.
  • Asesórate siempre qué plantas son las más recomendables según el tipo de suelo del que dispones y el clima del lugar de la piscina.
  • Hay diferentes tipos de movilización del agua, de manera mecanizada (mediante bombas) o de manera natural (generada por la temperatura del agua).

Estos elementos naturales presentes en nuestra piscina, son los que mantienen un agua limpia que, aunque no siempre totalmente transparente, convertirán esa piscina en una joya visual, y en la que será muy placentero el baño.

Infórmate de las diversas maneras de conseguir este filtrado natural para elegir la que más se ajuste a las características del lugar donde vas a instalar tu piscina, y a tu presupuesto.

Sin duda ¡una opción sostenible y vistosa para tu piscina!

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